
-Haber,¿Qué es lo que no te entra cuando digo que no pasó nada? - Cerré las cortinas rosa chillón de sus ventanas & me senté en su cama de uno ochente frente a ella. Que comía golosinas.
-Ya,claro, eso se lo dices a tu querida mami, yo éso no me lo trago.
-Bah, trágate las gominolas ésas & déjame en paz.
-Lo que no entiendo es porqué no admites que te gusta ya de una vez. Te recogió del accidente, se quedó contigo en el hospital un huevo de tiempo & encima estás borde con él,no te entiendo, encima cómo está, madre mía... - Se le escapan unas risitas & casi se atraganta por cómo la miré.
Porque tenía razón.
Bajé la mirada.
Entonces mi Black Berry sonó. Con el pitido ése que te penetra el tímpano.
Miré la pantallita & había un sobrecito blanco tintineante.
Me tumbé de un golpe en su cama & me puse un cojín con fuerza en la cara.
No tenía ganas de responder.
-Tía, CREO, sólo CREO que deberías responder
Notaba que Mery miraba la pantalla con indiferencia.
Me levanté rápidamente & cogí el móvil antes que lo hiciera ella & leyese el mensaje, cómo no.
La miré mal & entonces leí el mensaje.
Era de Nico
"J, necesito hablar contigo. Es urgente"
Me quedé mirnado la pantalla, bloqueé el móvil, me levanté de la cama de Mery & cogí mi bolso de Channel.
-Tía,¿Dónde vas? - Aún comía golosinas & me miró.
-Nico quiere hablar conmigo.
-Yo de tí no iría.
-¿Por?
-Ya lo averiguarás...
Fue entonces cuando me miró por última vez & se tumbó en la cama.
Miré el reloj de su mesilla.
Eran las nueve de la tarde.
Iría a cenar a mi casa sobre las onze, no problema.
Incluso me podría quedar a casa de Mery,Megan o Amy a dormir o algo.
Le dí un beso en la mejilla & salí de aquella casa.
Fuera llovía. Aunque estuviésemos cerca del verano.
Abrí mi paraguas & fui corriendo a casa de Nico con toda la esperanza de que Mery ésta vez no tuviera toda la razón del mundo.